Alojamiento Villafrea

 

Ruta Nº 4: Prado Rey

RUTA Nº 4: PRADO REY.

  • Distancia: 17,5 km.
  • Desnivel: 450 m.
  • Tiempo aprox: 5-6 hr.

Partiendo desde la parte de atrás de la iglesia, continúa por el camino de las veredas, Lomalperal hasta Jollampo. Una vez situados en Jollampo en vez de continuar en dirección hacia el Roblón, que es el camino de la izquierda, seguiremos de frente hacia una campera llamada Jollampo el Cimero, de donde sale una vereda que nos lleva por Montecoto hasta la calar de Valdelarco.

Montecoto, es la ladera, del monte situado encima de Jollampo, que da al arroyo de Pujedo, es una ladera muy pronunciada y con un suelo muy irregular, con muchos tramos de piedra suelta, pero con un hermoso potencial de robles adultos y que finaliza en una enorme roca caliza que cierra el valle, la llamada Calar de Valdelarco.
La calar de Valdelarco, es una masa caliza que ocupa todo el frente del valle de Pujedo, desde los Colladines de la Trapa, hasta la Prada.

Únicamente el arroyo ha sido capaz de abrir camino en esta mole de caliza y lo ha hecho en forma de profunda garganta con un cauce también de piedra, pero en forma de grandes escalones, que nos permiten su ascensión fundamentalmente en los meses de verano, debido al escaso caudal. Atravesar La Calar , no es dificultoso, pero si ralentiza bastante la marcha puesto que, al margen del arroyo, hay dos posibilidades, una por su parte central, con algunos tozos que exigen gatear algo para progresar o bien bordearla que es lo más cómodo.

Tanto si atravesamos la calar de Valdelarco como si la bordeamos por su parte izquierda, nos lleva a los Colladines de la Trapa, hasta aquí llega el camino que subiendo por toda la Prada, parte desde los Espejos; este camino continuaba antiguamente en buen estado, pero actualmente tenemos que continuar adivinando su trazado por la vegetación para llegar al Sestil de las Peñas.

El paso entre los Colladines de la Trapa y el Sestil de las Peñas, se hace por un antiguo camino carretero utilizado por el personal de Los Espejos para acarrear madera y leña, esta zona corresponde al monte de Los Asprones, existiendo en su inicio una reguera denominada Reguera Honda que naciendo en los Colladines de la Trapa, va a desembocar en el arroyo de Rimuela. Esta reguera es bastante profunda en algunos tramos y cubierta por abundante vegetación lo que hace especialmente dificultosa su travesía; asimismo, forma parte del itinerario habitual del oso en su camino hacia La Prada y Guspiada.

El Sestil de las Peñas, es una amplia campera con abundante roble, muchos partidos por los rayos y algunas rocas que proporcionan buenas sombras, es divisoria entre los términos de Boca de Huergano y Riaño.

Desde el sestil, aproximadamente al finalizar la arboleda, continuamos por una vereda bastante limpia por el paso del ganado, ya en terreno de Riaño, en el monte de Hormas, llegamos directamente a un balcón verde con abundante agua que es Prado Rey. Desde este punto se ve el pueblo de Riaño así como el viaducto sobre el pantano y todo el valle de Valdeburón.

Prado Rey, es una amplia campera colgada en la cima del monte de Hormas, muy cerca del Alto de la Sierra, surcada por varias regueras que mantienen en todo tiempo la campera verde y fresca muy apreciada por el ganado.

Al final de la campera, esta la reguera que más agua lleva y con el cauce mas cristalino, y es por ella por la que nos guiaremos para descender hasta el valle de Hormas. Durante el descenso podremos observar la maravilla de este monte, rico en robles milenarios, hayas y acebos fundamentalmente y si hay suerte algo de su nutrida y variada fauna de ciervo, corzo, jabalí, así como oso y urogallo.

Este monte de Hormas está considerado como Zona de uso restringido en el Plan de Ordenación de recursos Naturales de la Junta de Castilla y León, debido no solo a su gran riqueza en roble y hay, sino también por ser de las pocas zonas donde todavía existen osos y urogallos.

A través de dos valles menores de Hormas cual son, La Salsa y Valdecasares, llegamos a la Collada de Rimuela y de esta al valle de Rimuela que nos conduce de nuevo al pueblo.