Alojamiento Villafrea

 

Ruta Nº 13: Pico Espigüete

RUTA Nº 13: PICO ESPIGÜETE.

  • Distancia: 9 km.
  • Desnivel:  1.090 m.
  • Tiempo aprox: 5 hr.

El Espigüete, un macizo rocoso de 2.450 m de altitud, que, visto desde el collado del Hito, parece un prisma triangular perfecto, de imposible ascensión; sin embargo, visto por su cara sur, suaviza considerablemente esa dificultad para personas profanas en montaña.

Se inicia la partida desde el pueblo de Valverde de la Sierra, situado a 1.360 m. de altitud, tomando un camino que pasa próximo a la iglesia y que va hacia la zona denominada Peñalba, lugar donde hay una caseta de pastores; en el primer cruce de caminos, tomamos el de la derecha que hace una brusca ascensión en dirección a la Peña; siguiendo este camino, llegamos a una zona desbrozada, la cual seguiremos hasta alcanzar la base de la Roca, en su arista derecha. Esta salida del camino aunque no está señalizada, se puede efectuar siguiendo la lógica de que lo que interesa alcanzar es la arista derecha de la roca. Antes de alcanzar la base, podemos observar unas enormes depresiones que tiene el suelo, producidas probablemente por avalanchas de piedras y nieve.

Bien, ya estamos en la base de la roca, antes de iniciar la ascensión, podemos observar un amplio panorama puesto que ya estamos a más de 2.000 m.

La ascensión a la roca por su vertiente sur y por la segunda ruta menos dificultosa que existe, es difícil de explicar puesto que se va ganando altura por la roca pelada por donde la lógica nos señala. La Roca hace una especie de oleaje de piedra sobre las que a medida que se gana altura, se sobrepasan dos crestas de éste oleaje.

Existen tres indicios que nos indican que llevamos el buen camino: El primero es una marca, no siempre está, en forma de montoncito de piedras colocadas en las crestas a sobrepasar, el segundo un pozo bastante profundo con nieves perpetuas que hay que bordear como a medio camino de ascensión y el tercero es que no podemos ganar altura de forma rápida porque la Roca es una autentica pared imposible de superar sin medios artificiales.

Vamos ganando altura progresivamente, no sin algo de miedo en el cuerpo, ya que el desnivel es tremendo, hasta encontrarnos con un pequeño canalizo de piedra suelta que nos conduce hasta un pequeño collado situado entre los dos altos, el que da vista a Valverde y el auténtico alto de Espigüete, se puede decir que ya lo hemos conseguido.

Una vez recuperado el resuello y relajados con lo que se ve desde este privilegiado observatorio  que es el alto que da a Valverde, nos dirigimos siguiendo toda la cresta hasta el alto real con sus 2.450 m. sobre el nivel del mar en el que aparte de un vértice geodésico, nos encontraremos con una serie de pequeños monumentos y placas en recuerdo de las numerosas personas que han encontrado la muerte en su intento de coronar este emblemático pico.

Una de las placas que se encuentran está dedicada a un aventurero francés Jacke Saint-Saud en su 75 aniversario de su ascensión, el cual comento, en unas crónicas que publicó a raíz de esta ascensión, que desde este maravilloso pico, se veían las estribaciones Sur de los Pirineos, allá cada cual con su imaginación.

Si es cierto que las sensaciones son mucho ms agradables que desde el alto de Peña Prieta, a pesar de estar casi 100 m. más bajos. La vista panorámica que se observa, de 360 º, es impresionante y si el tiempo es el adecuado, hacia Castilla se ve gran cantidad de terreno.

El descenso se realiza siguiendo la cresta hasta llegar a un canalizo de piedra suelta que se hace muy pesado y largo hasta llegar otra vez a Valverde.

A pesar de la duración del recorrido y de su dureza es resaltar que compensa con creces su realización.

El ascenso o descenso por otros itinerarios, salvo el denominado como “ruta valverdina”, son para personas más expertas en técnicas de montaña.